Solo fortaleciendo sustancialmente las Organizaciones de Gobierno Local (OGL), invirtiendo en infraestructura para niños, salud y transporte, pero también con iniciativas simbólicas (como la creación de jardines de infancia modelo o centros de salud) puede Grecia romper el círculo vicioso de la desertificación regional. Un estudio presentado hace unos días al Parlamento Europeo (“Mejorar los servicios esenciales en las regiones de la UE: el papel de la política de cohesión”) señala que en Grecia el tsunami demográfico amenaza con desertificar regiones enteras. Este fenómeno refuerza un círculo vicioso: la ausencia de servicios adecuados empuja a los residentes a abandonar sus regiones, lo que a su vez dificulta aún más el mantenimiento de estos servicios.