«Año tras año, más y más ciudades polacas pierden habitantes. Los jóvenes se marchan a las grandes ciudades o al extranjero, mientras que la generación mayor se va gradualmente. Como resultado, la matriculación escolar disminuye, los comercios y servicios locales cierran, y los gobiernos locales tienen dificultades para afrontar el aumento de los costes del mantenimiento de las infraestructuras.
Los datos de la Oficina Central de Estadística muestran que el proceso de despoblación afecta a casi todos los voivodatos, pero Mazovia es una de las regiones donde las diferencias entre las grandes ciudades y los centros más pequeños son especialmente visibles».